De Gaulle Cortazar, les paris de la diplomatie culturelle


Rédigé le Vendredi 28 Février 2014 | Lu 642 fois


Présentation "2014: une saison française en Argentine", qui cette année aura plus de 100 événements culturels conformément à l'accord que nos pays ont signé en 1964 lors de la visite du général de Gaulle. Jean-Michel Parler Maison, ambassadeur français Jean-François et Gueganno, directeur de la coopération culturelle.
Article paru dans la revue culturelle clarin


INVASION. "Además de tener la mayor comunidad de científicos, tienen la mayor comunidad de psicoanalistas en París", dice Jean Michel Casa, embajador de Francia.
INVASION. "Además de tener la mayor comunidad de científicos, tienen la mayor comunidad de psicoanalistas en París", dice Jean Michel Casa, embajador de Francia.
Auteur : Horacio Bilbao

http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/De-Gaulle-Cortazar-Jean-Michel-Casa-Gueganno-entrevista_0_1092491160.html

El majestuoso edificio de la Embajada francesa en Buenos Aires está en obra. Polvillo, andamios, cemento fresco y un golpeteo incesante que apenas se disimula por el ruido de la calle Cerrito. Si es grandioso el proyecto de restauración para este edificio patrimonial, obra que insumirá no menos de 5 millones de dólares, la gestión del nuevo embajador Jean-Michel Casa en materia cultural no es menos pretenciosa. Casa, embajador francés en la Argentina desde fines del año pasado, hace su presentación formal lanzando la "temporada francesa en la Argentina" para 2014, con más de 100 eventos artísticos, culturales y científicos para lo que resta del año. La celebración tiene como gancho un hecho histórico, los 50 años de la visita del General De Gaulle a nuestro país, que son también los 50 años del acuerdo de cooperación cultural, científica y técnica, firmado durante aquélla visita. Pero incluye otros tantos aniversarios, como los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar, la invitación a la Argentina como país invitado de honor en el Salón del libro de París, o los 100 años del nacimiento de Margueritte Duras, que también será homenajeada. "Aquél viaje de De Gaulle, marcó el regreso político de Francia a la Argentina", sugirió Casa y agregó que su deseo para este 2014 era hacer florecer ese diálogo. Casa recibió muy amablemente a Revista Ñ en su despacho, y se presto a una charla abierta sin esquives diplomáticos. Del encuentro participó también Jean François Gueganno, consejero de acción cultural de la Embajada, quienes además tuvieron a cargo la presentación de "la temporada" en los salones del Club Francés.
¿Qué significa para usted como embajador tener como destino la Argentina?
Casa: Siempre he podido elegir lugares que me atraían. Dediqué mi carrera a los muy aburridos asuntos europeos, que a mi me gustan. He podido elegir destinos como Jordania y fui Consul general en Estambul. Hablo español gracias a mi primer puesto diplomático, una pasantía, un taller en la embajada de Madrid. Y me interesaba Argentina, por ser tal vez el país más cultural de la región. Y los desafíos en términos de integración latinoamericana, hay muchos más intereses franceses puestos en América del sur.
¿Ese renovado interés por América latina tiene que ver con el cambio de signo de gobierno?
Casa: Sí. Pero es también la traducción de un interés más general hacia países mal llamados emergentes, como el caso argentino, que es un país que ya ha emergido en esta nueva geografía del mundo que es mucho menos norteamericana, menos europea.
Su debut en materia cultural es impactante. Pese a que ya tuvimos un tándem París Buenos Aires en 2011, estas celebraciones e intercambios redoblan la apuesta.
Sí, pero hemos tenido siempre un intercambio cultural muy poderoso. Este año vamos a celebrar porque se cumplen los 50 años de la visita de De Gaulle a la Argentina, y principalmente porque allí se firmó el acuerdo de cooperación cultural, científica y técnica con la Argentina. Es uno de los acuerdos más fuertes que tenemos con países no europeos. Es anecdótico, pero la Argentina nunca ha aparecido en nuestros presupuestos en la línea dedicada los países en desarrollo, siempre estuvo en línea con los países más desarrollados. Estamos en el terreno del intercambio, no en el de la cooperación. Y hemos tenido esta relación desde aquel acuerdo, sin parar, excepto durante el período de la dictadura.
Usted ha dicho en su carta de presentación que la Argentina es el principal socio en materia de cooperación científica. ¿Podemos traducir esto en datos concretos?
CASA: Se traduce en el número de intercambios de ingenieros, de estudiantes de alto nivel, ahora mismo vamos a renovar todas las becas y doctorados científicos para ingenieros en hidrocarburos, ingenieros agrónomos (habrá un anuncio a principios de marzo). Fuimos a visitar durante dos días el centro atómico de Bariloche y el INVAP. Tenemos muchos que aprender. El proyecto de reactor nuclear que está desarrollando la Argentina va a conquistar los mercados en menos de 10 años.
GUEGANNO. Eso se refleja en las cifras, son, como mínimo 300 los investigadores franceses que pasan por la Argentina en un año. Y los argentinos que van allá también son muchos. Y hay muchos residentes, especialmente en el CNRES, que es una especie de Conicet francés.
GUEGANNO. La Argentina es el país más representado en el CNRES.
O sea que tendremos una intercambio cultural con fuerte presencia científica.
GUEGANNO: Que somos un país con fuerte influencia cultural, con presencia en el teatro, el cine, la literatura, todos lo saben, pero se desconoce casi todo de la cooperación científica. Entonces estamos pensando en proyectos de divulgación para que el gran público pueda tener acceso. El concepto del Café de la ciencia (pronto a abrirse en Buenos Aires) busca que los investigadores y científicos argentinos y franceses nos den dos horas de su tiempo para compartir con el público.
CASA: Es recuperar la idea del café filosófico y científico del siglo de las luces, ideas que fueron también tan importantes para conformación de la Argentina.
Usted destaca especialmente la influencia de las ideas del Siglo de la luces, y de la Revolución francesa en las revoluciones independentistas de nuestro país pero podríamos sumar otras tantas...
CASA: La idea es basarse en estos dos siglos de atracción cultural mutua, pero sobre en estos 50 años de cooperación a partir de la firma de del acuerdo para inventar una temporada que nos sirva para planificar cincuenta años más de cooperación modernizada. Hay propuestas sobre el pasado, patrimoniales, ligadas a De Gaulle, pero todo el resto está muy vinculado a la modernidad, a las artes contemporáneas, la danza, el teatro, la plástica, aún a la moda y la industria textil.
Están la grandes glorias de la cultura francesa, como ese ciclo de películas restauradas con Godard, Tati, Renoir. Nuestra relación cultural era muy poderosa, ahora también, pero la oferta es muy amplia. ¿Estas temporadas pueden recuperar vínculos parecidos a aquéllos?
CASA. Yo mencionaría tres o cuatro espectáculos de altísimo nivel que despertaron muchísimo interés en el público. Presentaciones a sala llena y boletería cerrada de Rhinoceros, del Theatre de la Ville, en el San Martín. La expedición vegetal en la Avenida de mayo, hace unos días. No es Tati, pero quizá lo sea.
GUEGANNO. Eso es, este proyecto, que a través de la diplomacia cultural apoya a artistas contemporáneos, es una forma de que se conviertan en el patrimonio de mañana. Philippe Jaroussky, el contratenor que viene al Colón, hoy es un divo. En París, hace 15 años era prácticamente desconocido y lo apoyamos. Ya no necesita nuestro apoyo.
CASA: No es porque sea francés, pero es el más grande contratenor contemporáneo.
GUEGANNO. Dentro de diez días vienen dos cineastas contemporáneos Martin Provort y Alan Guiraudie. Van a dar que hablar.
CASA. Además van a tener un éxito enorme en la comunidad gay argentina, hablo de Guiraudie. He visto sus películas, y es uno de los grandes de mañana.
-De acuerdo, pero no buscaba comparar artistas contemporáneos con los clásicos, sino sopesar el fenómeno de la recepción, de la relación que el público mantiene con ellos, es un escenario muy distinto el del siglo XXI.
CASA. Estamos en un mundo globalizado donde hay mercados autónomos para la música o el cine, y eso no es malo. Pero por otro lado estamos todos sometidos a unas poderosísimas máquinas culturales norteamericanas, inmensos productores que por ejemplo, controlan completamente el mercado comercial del cine en la Argentina. Muy a pesar de los esfuerzos de los europeos.
-Godard, Tati, Renoir, eran competencia para Hollywood...
GUEGANNO: Cierto, pero La vida de Adele ha llevado muchísimo público. Van a pensar que nos especializamos en películas gays (risas) No, pero lo cierto es que son grandes películas, y tienen éxito en Francia y acá. Pero todavía tres de cada cuatro países prohiben su proyección.
-Eso está probado, a los autores frances les va bien acá y a los argentinos allá...
CASA: La muestra es el teatro independiente. Veronese, Tolcachir, Romina Paula, son considerados como parisinos.
GUEGANNO: Quizá no se dan cuenta, porque están acá, pero es increible ver la curiosidad del público por las obras francesas. Yo estaba convencido de que programar el Teatro de la Ville, en pleno febrero, con tres funciones, era un gran riesgo. Me quedé colgado, llenaron siempre .
-Vayamos al Salón del libro, con la Argentina como invitado de honor. ¿Qué opinión tiene sobre la polémica desatada a partir de la lista de autores invitados?
CASA:Es una tontería. El 85 por ciento de los autores que van a París, también fueron invitados por el Gobierno de la ciudad hace tres años (en el Tándem París /Buenos Aires). Después, si el gobierno ha querido añadir a 10 autores afines, a quién puede preocuparle. Para nosotros no cuenta para nada. Lo importante son las letras argentinas, y no nos corresponde decirlo, pero es genial que la Argentina sea el país invitado. En la historia de un país eso puede ocurrir una vez cada 30 años. Van 50 autores, 45 son indiscutibles. Y van a celebrar a Cortázar, que se fue de su país escapando de Perón.
-Entre los escritores y artistas, tenemos muchos argentinos franceses, si es que cabe ese título. Bianciotti, Copi, Cortázar, Saer, Victoria Ocampo, Silvya Barón Supervielle, Alicia Dujovne Ortiz, Laura Alcoba, entre otros, pero todos muy bien recibidos. ¿Persiste esa reciptividad? ¿O era más fácil en los 70?
GUEGANNO: Lo que ocurrió durante la dictadura, fue que la capital cultural de la Argentina, se trasladó a París. Muchos se quedaron. Ahora estamos en un período más normal, vivimos en intercambio. La prueba es el Salón del libro en París, y como contrapartida esta temporada, en la que hemos duplicado nuestra capacidad de oferta cultural, tendremos más de 100 eventos en un año.
-Esta temporada, ¿es el mayor esfuerzo de cooperación cultural de los últimos tiempos?
CASA: Probablemente. Coincidiendo con la visita de De Gaulle, el centenario de Cortázar, pero también con un nuevo impulso a las relaciones políticas y económicas. Vendrá nuestro ministro de asuntos exteriores con un programa muy político y económico de apoyo a las empresas francesas pero también de apoyo a la normalización económica de Argentina con el Club de París.
-¿La diplomacia cultural abre caminos para llegar a acuerdos en áreas políticas?
CASA: Es obvio en el caso de Argentina, aquí representa una espina dorsal permanente de relaciones que han tenido altos y bajos, pero cuando aquí no se podía venir, la capital de la cultura se trasladó a París. Luego vino Alfonsín y las relaciones se reacomodaron, se contrajeron con la crisis de 2001, pero ahora estamos haciendo esfuerzos para apoyar a la Argentina. Hay una renovación del interés a través de los movimientos que ha hecho el gobierno aceptando las decisiones del CIADI, publicando un nuevo índice de precios en sintonía con el FMI. Y nosotros apoyamos a la Argentina en el caso de los Fondos Buitres, que son buitres, y con nuestro protagonismo en la presidencia del Club de París. No es que manejamos la negociación. Pero sí, son varios factores incluida esta dimensión cultural la que permite mejorar las cosas.
Sin desconocer lo trascendental de aquél convenio, el aniversario de la visita de De Gaulle es una gran excusa para colar todos estos temas. En octubre de 1964, se tejieron varias hipótesis. Perón mismo pidió que se lo recibiera como un embajador de su causa para volver a la Argentina...
CASA. Sí, se dijo mucho. Pero al mismo tiempo vino a ver a un presidente radical (Arturo Illia) que luego fue derrocado por los militares. Y esa visita, es cierto, sufrió un intento de utilización por parte de los peronistas. Pero no se puede soslayar el dato objetivo de que De Gaulle era una figura atractiva para todos los argentinos.Y coincide con los años de Cortázar, Borges, de Victoria Ocampo, de Malraux y Camus viniendo acá. Victoria Ocampo va a los Eliseos a preparar la visita de De Gaulle aquí.
Es curiosa la historia, y entiendo que traerán algo de ese intercambio epistolar aquí...
Sí, lo verán. Y se verá en París.
-Mi crítica al programa de esta temporada es la falta de un condimento ligado al psicoanálisis.
CASA: Risas. Sí, además de tener la mayor comunidad de científicos tienen la mayor comunidad de psicoanalistas argentinos en París.
GUEGANNO. Te muestro una página importantisima del programa (lee) Y muchos más eventos a lo largo del año... Así que no nos apresuremos, es muy difícil proyectar actividades para todo un año.

DE GAULLE e ILLIA. En 1964 el General De Gaulle visitó la Argetina y firmó un acuerdo de cooperación que se ha mantenido en el tiempo. (Archivo de la Nación)
DE GAULLE e ILLIA. En 1964 el General De Gaulle visitó la Argetina y firmó un acuerdo de cooperación que se ha mantenido en el tiempo. (Archivo de la Nación)

Julio Cortázar y Carol Dunlop, escribiendo a cuatro manos.
Julio Cortázar y Carol Dunlop, escribiendo a cuatro manos.



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